Proyecto Primillas

Observa en directo la cría del Cernícalo Primillas a través de las cámaras que hemos instalado en los nidos del tejado y campanario de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora.
Una oportunidad única de contemplar y analizar los hábitos de estas preciosas aves en peligro de extinción.

En primavera volveremos a tener operativas las cámaras para poder seguir de cerca y durante 24h la especial experiencia de ver la cría del Cernícalo Primillas.
Al realizar la toma de datos (censo) el 12 de junio, nos dimos cuenta de que un pollo del nidal 18 de la Basílica estaba retrasado en crecimiento respecto a sus hermanos. Esto suele ocurrir con normalidad, pero como nosotros tenemos acceso a los nidales lo recogimos, le hidratamos y le aportamos comida (escolopendra que había en otro nidal) para salvarle debido a su estado de debilidad. Posteriormente ingresó en GREFA (Hospital de fauna salvaje) y lo metieron en las cámaras de cría en cuatividad. Posteriormente se le da libertad una vez completado su crecimiento.
Intervencion-nido_2017
Aquí podéis encontrar unos vídeos para poderse hacer una idea de lo que ha sido el apasionante seguimiento a través de las cámaras durante la temporada de cría del cernícalo primillas durante el año 2015 y 2016.
Intervención en Nidal X (4.06.2015)

En vista del seguimiento continuado sobre el nidal X (cámara web), donde la pareja de cernícalos primilla cuenta con 5 pollos, y que dos de ellos se estaban quedando retrasados en tamaño (algo que suele ser normal en esta especie cuando el número de pollos es elevado),
Se ha tomado la decisión de sustraer los dos pollos pequeños de  dicho nidal y en primera instancia optar por realizar el fostering (buscar un nidal que tenga 1-2 pollos de igual tamaño e introducirlos para ser criados por otra pareja adoptiva) o bien  llevarlos a un Centro de Recuperación para evitar que mueran de  inanición.
La primera opción no ha sido viable puesto que los demás nidales cuentan con pollos mucho más pequeños y de igual número.
Hoy jueves 4 de junio de 2015, a las 11:20h. se han retirado del nidal, comprobándose que uno de ellos está en fase de debilidad manifiesta.

En el Centro de Recuperación de GRFEA han ingresado con los números de registro: 15/1590 y 15/1591. Nos informaremos de su evolución.

Colmenar viejo: Un ejemplo a seguir y sus aves más notables

El término municipal de Colmenar Viejo con una extensión superior a las 18.000 hectáreas, ofrece alrededor del pueblo un entorno variado, ligado al uso tradicional y razonablemente conservado que, complementado con las posibilidades que ofrece el núcleo urbano, favorece la presencia de un buen número de especies de aves.

Además de este entorno, el pueblo presenta unas características específicas, que le hacen extremadamente apetecible para estas especies. La primera, y sin duda la más notable es la presencia de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, la segunda, la existencia todavía hoy de edificaciones antiguas, donde al igual que en la Basílica abundan los agujeros, grietas y los tejados y aleros son de teja árabe, lo que proporciona lugares adecuados para instalar los nidos y, la tercera, los jardines y parques dispersos por toda la ciudad que aportan un hábitat diferente al de los edificios y proporcionan una buena fuente de alimentación. A estas características habría que sumar lo que es una prioridad en la gestión diaria del pueblo por parte de Consistorio: favorecer y contribuir a la conservación y presencia de las diferentes especies de aves que se van asentando en el núcleo urbano y entorno.

Proyecto Primillas
Proyecto Primillas
Proyecto Primillas Colmenar Viejo

El Cernícalo primilla

Cernícalo Primilla machoEl Cernícalo primilla (Falco naumanni) es una especie básicamente migradora aunque en algunas zonas cálidas, como el sur de España, Italia y noroeste del continente africano, está presente a lo largo de todo el año. Se trata es un pequeño halcón, la más pequeña de las rapaces diurnas de nuestro país, que viene a España a reproducirse, pasando entre nosotros cinco o seis meses, desde marzo hasta agosto, cuando ya los pollos tienen la suficiente fuerza para iniciar el viaje de regreso a África, donde todos juntos pasaran el invierno. Instala sus nidos en huecos de paredes o bajo tejas en los edificios de nuestras ciudades, pueblos y zonas rurales. Más raramente se instala en pequeños cortados donde utiliza agujeros naturales como nidos. Crían agrupados en colonias, lo que les confiere protección, cuyo tamaño puede varias desde una par de parejas hasta docenas de ellas.

Se alimenta fundamentalmente de grandes insectos (saltamontes, grillos y escarabajos) y también de pequeños ratones, escolopendras y lagartijas, es evidente, por tanto sus beneficios para la agricultura.

La población europea de Cernícalo primilla se estima en 25.000-42.000 parejas, de las que aproximadamente la mitad pudieran encontrarse en España.

La situación en España

Hasta la mitad del siglo XX (1950-1960), el cernícalo primilla era posiblemente la rapaz más numerosa en el territorio español. A partir de ese momento, empezó a desaparecer en muchos lugares de Europa, llegando a extinguirse en muchos países. En España se concentraba el 60-70 % de la población europea, pero, en poco más de veinte años, se perdió hasta el 90 % de los ejemplares reproductores.

Los primeros datos publicados sobre la población española proceden de la década de los sesenta, cuando el profesor Francisco Bernis cifró sus efectivos en unas 100.000 parejas. Diez-quince años después se comprueba un drástico descenso, estimándose que la población se había reducido a 20.000 parejas. A partir de los años noventa se comienza a realizar estudios más continuos y profundos lo que ha permitido conocer con mayor exactitud su tamaño de población (unas 15.000/20.000 parejas en la actualidad), sus problemas de conservación y, a partir de ese punto poder plantear y poner en marcha medidas y actuaciones que han permitido su protección y recuperación.

Los datos disponibles para la Comunidad de Madrid desde finales de los años 90, muestran en una primera aproximación una situación ciertamente preocupante, que a partir de 2002 y hasta 2007 evoluciona favorablemente, y a partir de ese año, hasta la actualidad, parece estabilizarse. El tamaño medio de la población de cernícalos primilla en la Comunidad de Madrid en la actualidad se sitúa entorno a las 300 parejas, si bien la existencia de amenazas (principalmente pérdida de hábitat tanto de reproducción como alimentación) y, el hecho de no haberse aprobado el Plan de Recuperación, no aporta optimismo sobre el futuro de la especie en la Región.

El Cernícalo primilla hace menos de 60 años estaba presente en la mayoría de los pueblos e iglesias de la Región, en la actualidad se distribuye principalmente a lo largo de las cuencas de los ríos Henares, Jarama, Manzanares y Tajo.

La Comunidad de Madrid ha incluido al Cernícalo primilla en su Catálogo Regional de Especies Amenazadas (Decreto 18/92) dentro de la categoría de máxima amenaza: En peligro de extinción. ¿Y qué significa esto?, pues dos cosas muy claras: 1) se trata de una especie a la que si no se ayuda podría desaparecer en poco tiempo y, 2) que la Administración se compromete a promover actuaciones y medidas concretas a favor de la especie que contribuyan a su conservación y recuperación.

En nuestra Región como en casi todo el resto de su área de distribución en España, su delicada situación parece estar asociada a:

1) pérdida de lugares de nidificación: restauración de edificios y tejados sin tener en cuenta la presencia de la especie y el derrumbe intencionado de edificios o ruinas en los que habitaba,

2) desarrollo urbano en el entorno de pueblos y ciudades: pérdida de hábitat de reproducción e incremento en la distancia entre colonias (pueblos) y áreas de caza (descenso de la productividad),

3) cambios que ha experimentado la actividad agraria (usos del suelo): utilización de plaguicidas, tendencia a monocultivo, abandono del pastoreo tradicional…., lo que incide directamente en una reducción de presas.

La población reproductora de Cernícalo primilla en la Comunidad de Madrid en la campaña de 2014 se estimó en 290-295 parejas distribuidas entre 35 colonias y con una población media por colonia de 8,4 parejas. De las colonias ocupadas 10 son primillares artificiales (edificios construidos específicamente para el cernícalo, y que tras un proyecto de reintroducción se logra que la especie se asiente), y las 25 restantes son colonias naturales, que en la mayoría de los casos han sido objeto de mejoras para favorecer a esta pequeña rapaz. Solo 7 de estas últimas, entre las que se encuentra la Basílica de Colmenar Viejo albergan de forma habitual más de 15 parejas, manteniendo en conjunto más de la mitad de la población total de primillas de la CAM.

¿Y en Colmenar Viejo?

Sobre la historia reciente de la presencia de esta pequeña rapaz en Colmenar Viejo existen datos de 1935, donde el Profesor Bernis, pionero en el estudio de las aves en España, señalaba: “la presencia de, al menos, 14 aves sobrevolando la Iglesia y el Pueblo”. Ya mucho más recientemente el primer dato fidedigno de cría lo encontramos en 1980, donde se cita la presencia de una pareja criando en el tejado de la Iglesia y desde 1989, el Ayuntamiento de Colmenar Viejo viene realizando los censos para saber cómo evolucionan los cernícalos en nuestra población. A partir de estos datos podemos reconstruir la historia reciente del primilla en Colmenar Viejo y conocer los momentos más importantes, como que en el año 1990 criaron 10 parejas; que en ese mismo año comienzan las obras de restauración de edificio que incluye la reparación de la cubierta, su hábitat de cría, como influyeron sobre la especie las obras que se acometieron, etc.

Por una parte el estado actual de conservación de esta especie en España, y por otro la evolución que esta teniendo en Colmenar Viejo, hace necesario mantener el compromiso adquirido por el pueblo en su conservación. Este compromiso debe ampliarse a todos los ciudadanos de Colmenar Viejo, pues su presencia es reflejo de un entorno sano y bien conservado, por que estaremos contribuyendo a preservar un valor que ha convivido con los agricultores y ganaderos en tiempos pasados, y que por tanto forma parte de una tradición que podrá ser transmitida a nuestros hijos.